Aceite hidratante y nutritivo para masaje facial.
Piel más suave y nutrida desde la primera aplicación. Con uso continuado, más luminosa, uniforme y firme. Reduce visibilidad de manchas y marcas. Sin sensación grasa ni residuo.
Un pequeño homenaje a la ninfa Pyrene que te dejará la piel tan jugosa y sedosa que no querrás que el frasco se te acabe nunca.
Buscábamos un producto utópico para la cara: hidratante, nutritivo, emoliente, protector, cargadito de antioxidantes, con un toque adictivo y una pizca de legendario. Y así nació este bálsamo para deidades ;)
Se dice que de Pyrene procede el nombre de los picos más grandes de España: los Pirineos. Se le atribuye también, la protección de las aguas cristalinas de estas montañas y se la conocía además, por su notable belleza.
Este aceite facial habría sido el favorito de cualquier ninfa. Te dejará la piel suculenta, aterciopelada, con un aroma dulce y tostado, ¡Es una delicia!
Si es tu primera compra, llévatelo con dosificador y reutilízalo para la próxima :)
¿De qué está hecho?
- Aceite de hueso de ciruela bio, responsable del olor dulzón, se funde con la piel como si fuera parte de ella. Textura sedosa.
- Aceite rosa mosqueta bio, el ingrediente que trabaja mientras duermes. Afina la textura, unifica el tono, suaviza marcas. Necesita constancia — los resultados se ven en semanas, no en días.
- Aceite de semillas de algodón bio, calma pieles irritadas o reactivas. Ayuda a que la piel mantenga su equilibrio natural.
- Aceite de zanahoria bio, aporta luminosidad y un tono de piel descansada y saludable.
- Vitamina E, para mantener a raya la oxidación natural de los aceites y para aportar un extra de vitaminas a tu piel.
Inci: Prunus Domestica Seed Oil, Gossypium Herbaceum Seed Oil, Rosa Canina Seed Oil, Helianthus Annuus Seed Oil, Daucus Carota Sativa Root Extract, Tocopheryl Acetate, Tocopherol
Aceites 100% vegetales de presión en frío de agricultura ecológica. 0% conservantes.
Cantidad: 50 ml.